Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

sueños

EL PONY ABANDONADO

Un cuento para mi nieta Paula



Había una vez una niña que tenia algunos ponys, era muy muy traviesa, y le encantaba jugar con sus muñecos pero sobre todo con los ponys. Eran muy bonitos. Especialmente uno, que tenía unas crines muy largas y de muchos colores. Otro era muy pequeño y de color azul. También había uno de color rosa y otro de color negro.


El negro se sentía solo por que no le hacían caso y no jugaban con él. Un día el pony cuando nadie lo veía se puso a llorar, se sentía muy solito. Pasado un tiempo la madre de la niña se dio cuenta que no jugaba con algunos de sus juguetes y entre ellos el pony de color negro. Así que cogió los juguetes que ella vio que no utilizaba y los donó a una ONG para que se los dieran a niños que no tenían juguetes.
El pony no sabía donde lo llevaban. Estaba asustado. Unos días más tarde, se lo entregaron a una niña. La cara de felicidad de ella lo decía todo, abrazó al pony y lo acarició. El pony se puso contento, y siempre, siempre, jugaron juntos.


HAY QUE DAR CARIÑO A QUIEN SE QUIERE.



Para Paula, con amor de tu yaya.


Antonia

Las hadas amigas

Era una tarde de primavera. Una niña estaba en un prado cogiendo amapolas, no se dio cuenta de que la estaban observando. Pasado un rato dio un brinco de un susto. Una hadita pequeña, que cuando movía las alas, desprendía un resplandor cegador. Estuvieron jugando, riendo, se lo pasaron estupendamente. Se hizo tarde y se despidieron hasta el día siguiente.

Llegó a casa y le contó a su madre lo que le había sucedido. La madre dudo un poco y pensó que igual se lo había imaginado.

La niña se fue a la cama nerviosa y deseando que llegara el día o mejor dicho la tarde, y la niña espero pero no apareció nadie. Pasaron algunos días pero ella seguía yendo, de pronto una tarde apareció el hada pero detrás de elle aparecieron un montón, ella no quería volver a casa sus amiguitas le dijeron ve tranquila que mañana

estaremos aquí, pasaron mucho tiempo juntas y con el tiempo se convirtió en un hada para ayudar a todos los que pudiera, y de vez en cuando va haber a sus padres y decirles

que esta muy muy bien.




Para mi nieta Patricia

EL PASEO DE MEDIANOCHE


Era una esplendida noche de otoño, un tanto calida, con ana radiante luna llena, la cual me incitaba a salir. Me encontraba un tanto inquieta, me puse en marcha sin un rumbo fijo. Al cabo de un buen rato, me encontré a las puertas de un cementerio, lo cual me pareció muy extraño.
Pero algo me impulso adentrarme, el lugar era muy antiguo, más de lo que yo recordaba, me puse a pasear entre las lapidas a pesar de estar aterrorizada, cuando de repente algo llamo mi atención una lapida que entre todas ellas parecía tener luz propia. Me fui acercando poco a poco con gran temor, al llegar descubrí con gran horror que el nombre que figuraba en ella era el mÍO. Conmocionada sin darme cuenta me apoye, la cual pareció ceder con el peso de mi cuerpo, horrorizada y temblorosa me incorpore pero demasiado tarde pues la losa seguía abriéndose sola. No salía de mi asombro la situación era inverosímil, no sabia como reaccionar, ya que dentro había una caja mortuoria, de repente se abrió, salio el esqueleto de una mujer, pues tenia el pelo largo y blanco, su ropaje era de una época lejana en ella avía algo que me era familiar. Empezó a hablarme con una voz desgarrante, a contarme cosas del pasado las cuales todas estaban relacionadas con mugo, me dijo que yo pertenecía aquel lugar. Note que mi cuerpo estaba sudoroso y un terrible escalofrió me recorrió todo. Me desperté, todo aquello había sido una terrible pesadilla, pero fue o no fue. Pues ya que en la almohada había un cabello largo y blanco.


FIN



Terror




Me encanta pasar mucho miedo.

Risas

Videos, chistes y de más cachondeo

Conozco una pagina muy graciosa pues tiene chites, videos y más cosas de humor.

http://www.powerpoints.org/






sueños © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.